El 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down por iniciativa de la ONU desde 2011.
La fecha se fijó usando el día 21 y el tercer mes (marzo), haciendo referencia numérica a la causa genética de esta condición.
Detalles clave de la conmemoración:
Significado genético (21/3): La fecha (21-3) representa la trisomía del cromosoma 21, que es la alteración genética principal del síndrome de Down.
Objetivo de visibilidad:
Busca generar conciencia pública, promover la inclusión, la igualdad de derechos, la autonomía y la participación plena de las personas con síndrome de Down en la sociedad.
Concientización mundial:
Es una jornada para derribar estigmas y prejuicios, reconociendo el valor y las contribuciones de las personas con esta condición.
La celebración busca asegurar que las personas con esta condición tengan las mismas oportunidades y acceso a la educación y salud que cualquier otra persona.

 

Lecciones de vida en la puerta de al lado: .....Gratitud, calidez y autenticidad
A veces, la vida nos regala maestros inesperados en los lugares más cotidianos.
Hoy queremos dedicar estas líneas a nuestra vecina EMMA, cuya presencia ha transformado nuestra manera de ver el mundo.
Compartir momentos con ella es recibir una clase magistral de autenticidad.
En un mundo que a menudo se siente apresurado y distante, su calidez permanente es un refugio.
No hay dobleces en sus acciones; cada gesto de alegría es genuino y cada palabra nace de una sinceridad que nos invita a todos a ser mejores versiones de nosotros mismos.
Su capacidad de conectar desde el corazón nos recuerda que lo verdaderamente importante no es el ritmo al que avanzamos, sino la huella de amor y luz que dejamos al caminar.
Gracias por enseñarnos que la verdadera inclusión empieza con una sonrisa y se fortalece compartiendo el tiempo, ese regalo tan valioso que ella entrega con total generosidad.

 

El valor invisible (y real) de un buen vecindario:
"Al evaluar una propiedad, solemos mirar el valor de mercado y la ubicación estratégica.
Sin embargo, existe un plus que no aparece en las Tasaciones ni en las Escrituras pero que redefine el concepto de inversión: la calidad humana del entorno.
Tener como vecina a una persona como EMMA, respaldada por su familia, le otorga a nuestro hogar un valor agregado intangible pero poderoso.
Su autenticidad, alegría y solidaridad constante crean un microclima de seguridad y bienestar que es difícil de encontrar en las grandes ciudades.
Esta armonía familiar y la calidez de sus acciones diarias revalorizan nuestra propiedad.
No solo vivimos en una calle y un numero y en un código postal; vivimos en una comunidad que practica el respeto y la vecindad real.
Ese 'valor de ubicación' se transforma en un activo de vida, haciendo que nuestra inversión crezca no solo en dinero, sino en paz y sentido de pertenencia."
Agradecemos profundamente la oportunidad de convivir con alguien que practica la solidaridad de forma tan natural y el respeto como una norma de vida, no como una obligación.

LAURA, Ma. ALBINA, EMMANUEL y HECTOR R.